Miguel del Corral Domínguez
4/5
Hostal económico, junto al Barrio Húmedo de León, muy céntrico. La ubicación es excelente. Aunque la entrada en aquel momento (ahora está ya modernizada) no nos pareció muy «aristocrática» (mis amigos y yo, al principio y con humor, lo bautizamos como «el polvar») y aunque no haya ascensor, luego te sorprende gratamente pues las habitaciones de los diferentes pisos estaban limpias y eran cómodas. El baño (wc) es compartido con las habitaciones de esa planta, que tampoco son demasiadas y, además, cuando estuvimos nosotros (hace ya tiempo) había poca gente. El lavabo y la ducha, sin embargo, están dentro de la habitación, así que desde la propia cama ves tras la mampara al que se ducha, por lo que conviene coger la habitación con gente de mucha confianza o si se cogen dos o más habitaciones emplear una para ducha en solitario mientras el resto están en otra. Es muy tranquilo, pero está en pleno centro, por lo que tampopo cabe esperar un silencio sepulcral. Al final, es acogedor y una muy buena opción. Nosotros fuimos un finde en plan de fiesta, así que para nuestro cometido estuvo perfecto. Fue una buena experiencia de la que guardamos grato recuerdo. No cuenta con grandes lujos, pero sí destaca por su limpieza y comodidad... Y para hacer una noche en pleno centro de León y disfrutar de los encantos que atesora la magnífica ciudad está genial. Sensacional relación calidad-precio.