2/5
QUIEN SE ALOJE EN ESTE LUGAR, TIENE QUE TENER BIEN CLARO QUE ES UN ALBERGUE y que los suplementos van subiendo hasta ser cuestionable si merece la pena alojarse en otro lugar más personalizado, aunque se pague un poco más. Las dos hermanas que lo gestionan son amables, pero los servicios los he visto mejores en otros albergues. Eran 20 euros cada plaza en una habitación doble con litera. Booking no me avisó que a eso hay que sumarle 5 € por las sábanas y 4 por una toalla, lo que me parece excesivo (en el mismo viaje otro albergue de la cadena Alda me cobró 20 por la cama, 3 por las sábanas y 1 por la toalla). Y en un Hostel de Haro 18 € con toalla y sábanas incluidas. Sin embargo, aquí ya la noche son 29 € en una habitación que aunque no era invierno, se notaba fresca por no haber puesto alguna calefacción. Sólo tenía un enchufe (uno) detrás de la puerta de entrada. Ninguno más, tampoco en la mesilla, ni para cargar, consultar o utilizar el móvil como linterna ni para enchufar una luz más tenue que la blanca del techo. Como fui solo, me apañé mejor que si hubiera tenido que compartirla con alguien... Las cortinas tuve que hacer un invento utilizando la escalera de la litera y una manta adicional para contener la luz matinal, pues entraría por la ventana desde bien temprano. En la ducha del baño, con un solo pulsador que no permitía graduar el agua, aunque admito que la temperatura era correcta. Pero sin gel ni champú ni bandejas para colocar el que uno lleve de su casa. Pero hay que depositarla en el suelo mientras cae el agua.
La cocina carece de elementos para cocinar, ni siquiera un infernillo para calentar agua en un cazo que uno mismo lleve, si va de albergues.
Cogí media pensión y la cena no fue justita por el precio cobrado, aunque suficiente. Pero al menos podían haber puesto una copa de vino de la casa en vez de solo una jarrita de agua del manantial. El desayuno también justito. Si valía 9 € según su tarifa, está sobrevalorado. Por la cena y desayuno me cobraron unos 22 € además de los 29 anteriores.
En resumen, incluso para un albergue, dejan un poco que desear los servicios que ofrece en relación a su precio.